Por Lupita Muriel, Santiago Salazar y Melissa Castillo.

Prosa poética espacializada en una aplicación de realidad aumentada; una extensión virtual de la deriva deluziana, con tinte reflexivo, sobre los umbrales, las ausencias y la muerte. Parte de tres espacios fÃsicos reales, pasados por técnicas análogas y digitales.
Este proyecto nos ha permitido trabajar transdisciplinariamente, combinando las diversas culturas epistémicas que poseemos, asà como nuestra cotidianeidad y pensamientos profundos. Igualmente nos ha permitido explorar los diversos campos expansivos paranuestra obra, incidiendo en diversas prácticas artÃsticas para construir una experiencia poética desde lo real, lo imaginario, lo virtual, lo filosófico, brevemente histórico, en una forma poco usual de presentar una reflexión sobre la vida y la muerte.
El texto es también, la representación de una reflexión cercana a las derivas deluzianas, pues remite a un elemento del paisaje urbano que el narrador ve en su cotidianeidad al caminar por la calle, en la cual aparece un elemento poético furtivo, gracias a la curiosa y surreal arquitectura mexicana.
1. Monolito prehispánico, actualmente derruido y vandalizado, pero que transporta y reconecta al origen.

2. Umbral de un parque citadino y colonial, elegantemente conservado.

3. Umbral de una fachada que no va a ningún lado de una ciudad nueva y sobre poblada.

Espacios fÃsicos: Lugares reales tangibles que se puedenexperimentar fÃsicamente y virtualmente con imágenes satelitales.
Umbrales: FÃsicamente no llevana ningún espacio determinado, pero representan unasignificación imaginaria personal para el observador.
Breve recorrido histórico por el barrio mexicano.
Espacios virtuales: lugares expansivos de reflexión.
Texto literario: El camino del dÃa a dÃa, lo surreal del barrio mexicano, la vida y la muerte.




El Umbral
- Una entrada a un espacio, conocido o desconocido, demarca el inicio o lÃmite, genera expectativas. Hecho de concreto, piedra, madera o luz, siempre delimita algo en el espacio.
- Yo en particular siempre amo los umbrales surrealistas, esos que encuentras furtivamente en el espacio menos esperado, en medio de la selva o el bosque, en construcciones derruidas, o por el simple hecho de que la arquitectura, del barrio mexicano, a veces no va a ningún lado, como escaleras y puertas al vacÃo.
- Cerca de mi casa hay uno que no va, ni delimita nada; me gusta pasar por la puerta, invisible e imaginaria, de una fachada que no va a ningún otro espacio; aun asÃ, paso siempre esperando llegar a otro lado: un sitio diferente. Pero no sigue sin demarcar nada.
- Ay! De esos umbrales que nos llevan a ningún lado, reflexiones de espejos, o huellas del pasado, todos ellos demarcadores de ausencias y vacÃos; es que estos también ocupan espacios. ¿Qué es la memoria? Sino estos espacios fractales de cercanÃas y ausencias.
- En medio de la selva citadina, vuelvo a encontrar este umbral que no va a ningún lugar, al cruzar su frontera, imaginaria pero terriblemente húmeda de calor sureño, no puedo evitar reflexionar que quizá sea asà la muerte: Cruzar un umbral que lleve a la nada; pero aún asà la ausencia seguirá ocupando un lugar.




Presentación y medio de difusión:

Tarjetas postales
- Imágenes del archivo sobre los lugares.
- Código QR de la pieza
- Link a los lugares reales en mapas virtual de uso común
- Frases de la pieza
- Timbre: Sigue al conejo blanco
- Espacio de escritura






Proyecto realizado para la materia Expansión de las Prácticas del Arte e Investigación – módulo II de la MaestrÃa en Arte por parte de la UNAY (2023)

